Develación de una placa homenaje a la víctimas de la miseria

Los países del mundo construyen monumentos para representar su identidad y recordar su historia. Las familias y personas que diario están enfrentadas a la injusticia y la humillación en todos los países, ¿Cómo pueden comunicar a la humanidad la memoria de su lucha heroica y cotidiana por un mundo liberado de la miseria?
Con la finalidad de reconocer y devolver a la humanidad estos tesoros de valor, esperanza y amor, el Padre Wresinski inauguró el 17 de octubre de l987 en París, una Placa en conmemoración a las víctimas del hambre, la ignorancia y la violencia de todos los tiempos, en el lugar donde en 1948 firmaron los representantes de nuestros países la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Se unieron a él defensores de los Derechos Humanos de todos los continentes, para afirmar su convicción: Que la miseria no es una fatalidad y proclamar su solidaridad con los que luchan a través del mundo para destruirla.
Existen 36 réplicas de la Placa en países de los 5 continentes y en lugares de especial significación, como en las sedes de: la ONU, la Organización Internacional del Trabajo, el Parlamento Europeo, para afirmar que los más pobres son los primeros defensores de los Derechos Humanos.
Estamos orgullosos y llenos de reconocimiento que hoy sea la Ciudad de México que acoja el mensaje de la Placa, donde las familias, autoridades políticas, académicas y representantes de la sociedad civil, se unen para colocar la primera réplica de la placa en América Latina.
En momentos en que la humanidad enfrenta tantas crisis, el acto de unirse de todos ustedes tiene una profunda significación, y da fuerza, esperanza y determinación a todas las personas, familias y pueblos que luchan por la construcción de un mundo unido, sin miseria ni exclusión. México, D.F. 14 de octubre, 2009





